Democratizar la salud

En la nueva era digital, los viejos sistemas de información han quedado obsoletos. Ahora podemos acceder a cualquier tipo de información con un solo click. Los tiempos en los que debíamos desplazarnos físicamente hasta una biblioteca pública en busca de conocimiento casi se han extinguido. Hoy en día, no es necesario acudir a la consulta del médico para curar un simple resfriado o un dolor de barriga. Es mucho más fácil y rápido acceder a internet y buscar… pero, estas búsquedas también entrañan un peligro.

¿Dónde está el criterio?

Ante cualquier pequeño síntoma tenemos a nuestro alcance una ingente cantidad de información, pero no siempre es información de calidad y contrastada. Cada vez que vamos al médico con alguna dolencia y le comentamos que hemos estado “buscando por internet” podemos sentir el peso de su mirada, y con razón. No es buena idea navegar por un océano de datos inconexos sin tener una referencia contextual y contrastada, sin tener esos conocimientos tan valiosos que los profesionales de la salud se han preocupado en adquirir a base de estudios, investigaciones y años de experiencia. Nos falta criterio.

Pero es inevitable que los pacientes busquen información, quieran saber más, e incluso tengan la necesidad, de una forma lícita, de encontrar segundas opiniones a las que su proveedor de salud habitual le haya recomendado. A veces, hay una distancia entre el profesional de la salud y el paciente, en la que el paciente se siente a la deriva sin saber hacia dónde se dirige por falta de información, o incluso por tener informaciones contradictorias. Es lógico que si una persona tiene un mínimo de curiosidad por el saber y por querer mejorar su salud y su bienestar, busque nuevas fuentes de información, fuentes de agua fresca y renovada de las que beber.

El derecho a saber y la necesidad de conocer

En esta dicotomía, entre el derecho a saber, y la necesidad de conocer o de tener criterio, nos encontramos un abismo que separa al profesional de la salud y al paciente. En este agujero negro se encuentran las toneladas de información imposibles de abarcar, al alcance de la mano, y la falta de conexión y de confianza entre el paciente y el profesional de la salud que debe ceñirse a un modelo obsoleto, en el que la sanidad pública requiere volver a poner al ser humano en la cadena de valor, y en el que no se dispone del tiempo ni los medios suficientes para estrechar ese abismo.

Pero ese abismo en el que convergen el profesional de la salud y el paciente y que parece distanciarlos irremediablemente no tiene porqué ser un agujero negro. Internet puede ser una herramienta para acercarlos en lugar de un escollo.

Pero ese abismo en el que convergen el profesional de la salud y el paciente y que parece distanciarlos irremediablemente, no tiene por qué ser un agujero negro. Internet puede ser una herramienta para acercarlos en lugar de un escollo.

La respuesta

Y ahí es donde entras tú. Como profesional de la salud, con todo tu bagaje y conocimiento, puedes marcar la diferencia en este océano de información y abrir una ventana para tu audiencia, ofreciendo información de calidad, contrastada y aportando contenido de valor. Ese contenido se puede moldear y dirigir a una audiencia concreta, lo que se llama el “nicho de mercado”. Esa audiencia necesita información precisa que tú puedes aportar como profesional, ofreciendo una salida a todas esas personas que están buscando la respuesta a sus problemas de salud. Esas personas te están buscando a ti, y por eso es tan importante tener una presencia online donde poder ofrecerles una puerta al conocimiento, al bienestar y a tus servicios como profesional.

En definitiva, estar accesible para lo que necesiten, hacer que te encuentren a ti, en lugar de encontrarse flotando en un océano infinito de información, o de verse desatendidos por una sanidad pública deficiente. La respuesta a esa democratización eres tú.

Cuéntanos tu opinión, sugerencias, dudas y experiencias como profesional de la salud en los comentarios.

En Fortiche hemos desarrollado una herramienta que va a ayudar a la democratización de la salud, en la que profesionales y usuarios pueden unirse para compartir información de calidad, contrastada, con base científica y que les va a permitir navegar en este océano con un salvavidas incorporado.

La Biblioteca Fortiche

Ponemos a su disposición una biblioteca con toda esa información. En nuestra biblioteca virtual podrás consultar los remedios, suplementos y plantas para resolver las dolencias más comunes. También podrás realizar recomendaciones a otras personas con la seguridad de estar consultando información con base científica y revisada por pares. No estamos hablando de “curar el cáncer”, pero sí de cómo tratar un resfriado, el acné, remedios para los dolores menstruales o cómo bajar de peso.

Se trata de un lugar en el que compartir los conocimientos y las recomendaciones como profesional de la salud o como curioso de la salud con la confianza de tener acceso a una información segura y accesible para todos.

Esta nueva plataforma supone una herramienta muy valiosa para el profesional, ya que ofrece la posibilidad de realizar recomendaciones de forma fácil y rápida. Y lo mejor de todo es que no te vas a tener que preocupar ni por egestionar el pago ni el envío de los productos que recomiendes. Además de asegurarte el mejor precio y la mejor calidad para ofrecer a tus pacientes, conseguirás una comisión de venta por cada unidad vendida.

Si quieres saber más puedes contactar conmigo para tener todos los detalles sobre esta nueva plataforma, de cómo funciona y de cómo le puedes sacar el mejor rendimiento para hacer crecer tu consulta online.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *